SANTA CRUZ
PARROQUIA SANTA CRUZ - CHIMBOTE
EN SANTA CRUZ, AL ENCUENTRO CON LOS DEMÁS CON JESÚS EUCARISTÍA

Reflexión sobre el lema de la Partnerschaft para los años 2006 y 2007
 
En la comunidad de fe: la Iglesia nos llama para servir al hombre
Mons. Wolfgang Sauer, Canónigo de Freiburg
 
Los lineamientos pastorales de la Arquidiócesis de Friburgo dan a la comunión con la Iglesia Universal una importancia especial y convierten esta dimensión de la pastoral diocesana en un principio del actuar eclesial (Lineamientos pastorales 4.3.1.). El "Resurgimiento en el cambio" no tendrá éxito si se deja de lado el centro de lo católico y se pierde de vista la motivación misionera y universal que salvaba a los primeros cristianos del peligro de convertirse en una secta. Personajes como San Pablo o siglos después Francisco Javier o Bartolomé de las Casas han abierto aquellos horizontes al Cristianismo que hoy llamamos agradecidos "Iglesia Universal" y como cristianos católicos nos envidian algunas hermanas y hermanos de otras iglesias o comunidades eclesiales. El trabajo de Iglesia Universal y, con eso también el trabajo de Partnerschaft, tiene que ser entendida y aceptada como parte integral de la pastoral de conjunto de la Diócesis: como ¡fermento! de una fe vivida en la Iglesia Universal los grupos de Partnerschaft de la Arquidiócesis de Friburgo hacen un servicio en su representación. Lo que toda la Diócesis y cada parroquia tiene como mandato de Iglesia Universal, experimenta una concreción en los numerosos grupos y movimientos y un recuerdo vivo al encargo misionero de la Arquidiócesis.
 
Es una bendición y puede ser considerado como un regalo de la divina providencia, que en el año del 20 Aniversario de la Partnerschaft entre la Arquidiócesis de Friburgo y la Iglesia Católica en el Perú un Papa alemán recuerde en su Encíclica "Deus caritas est" que la misión de la Iglesia Universal consiste en escribir en el corazón de la humanidad la realidad de un Dios que ama a todos: a través de la proclamación del Evangelio en palabras y sobre todo en acciones convincentes. El continente de nuestro país hermano Perú, América Latina, con sus grandes culturas ricas en costumbres, no se hubiera abierto al Evangelio de Jesucristo si no hubiera sido por los santos testigos que gracias a la entrega de sus vidas se encargaron de que "el Evangelio llegue al mundo" (por supuesto a parte de algunos hechos oscuros y de horribles actos de sangre de parte de desesperados europeos).
 
"Deus caritas est": con esta Encíclica el Papa Benedicto XVI ha inspirado también el actuar universal de nuestra Diócesis y también a la hermandad de nuestra Iglesia local con los hermanos en el Perú. Donde siempre se concretizan relaciones de Iglesia Universal y se inscriben en la historia de la Iglesia, están incluidos en el circuito del amor de Dios que nos ha ofrecido su doctrina de la gracia a través del testimonio de vida de Jesucristo, quien desde los inicios de la Iglesia le ha inspirado un aliento sin fronteras y le ha marcado con el milagro de los muchos idiomas de Pentecostés y del espíritu del signo inadmisible de lo universal. La Iglesia no es la Iglesia de Jesucristo si no mira más allá de las fronteras de sus estado territorial y de iglesia local y por lo menos intenta vivir ejemplarmente, lo que significa: ser parte de la comunidad mundial de la fe, de la esperanza y del amor. "Deus caritas est". La descripción de lo más íntimo del ser supremo de Dios es la vocación de la Iglesia.
 
En la comunidad de fe; in fidei communione.
"La Arquidiócesis, como Iglesia local está unida en comunión con la Iglesia Católica Universal (LP 4.3.1.). "in fidei comunione": lo que el Arzobispo de Friburgo, Mons. Dr. Robert Zollitsch, ha escogido como lema de su pontificado, es para toda la Diócesis anuncio y compromiso. Justo el pacto de hermandad con el Perú intentó e intenta de convertir la forma perfilada de una relación intereclesial entre iglesias locales en una acción. Veinte años después de su fundación se muestra como justificado que el foro diocesano en los años noventa del siglo pasado no estaba mal ubicado cuando se recomendó la Partnerschaft con el Perú así mismo como una referencia porque se practica aquí sobre los tres pilares "espiritualidad", "comunicación" y "solidaridad" como un modelo pastoral de una relación de Iglesia Universal confiables y con futuro. A nosotros nos llena de cierto orgullo que la palabra de los Obispos Alemanes "A todos los pueblos llegue Su Salvación" (setiembre del 2004) haya incluido bajo los títulos "Iglesia Universal como comunidad de oración", "Iglesia Universal como comunidad de aprendizaje" e "Iglesia Universal como comunidad solidaria" los principios guías de la Partnerschaft Perú-Friburgo.
 
"La Comunidad de fe" es adelanto y tarea, regalo y compromiso. La experiencia liberadora e inspiradora de vida de fe de las hermanas y hermanos en el Perú, que en algunos casos también ha encontrado su traducción en las estructuras pastorales alemanas (comparar el modelo de la catequesis familiar), no debemos dejarnos engañar, que en la Partnerschaft con el Perú también se encuentran experiencias de iglesia y sueños de iglesia distintas. Después de veinte años la "niña Partnerschaft" que pudimos celebrar durante el décimo Aniversario en el año 1996 como una adolescente con mucha esperanza ("Compartir la esperanza da alegr?a de vivir?) se convirti? en una madura joven mujer que asume responsabilidades para todos y en cierto sentido tambi?n se convirti? en nuestra maestra cuando se trata de superar retos de la vida cotidiana. Es evidente que la situaci?n social y eclesial en ambos lados se ha desarrollado m?s y en parte cambiado sustancialmente.
 
La misi?n de la Iglesia Universal, de la cual la mencionada palabra de los Obispos habla en sus subt?tulos, une los acontecimientos de la Partnerschaft Per?-Friburgo en un marco referencial m?s amplio al actuar de la Iglesia Universal. La exclusividad bilateral, el cambio de una Partnerschaft de una uni?n de Iglesia Universal a solamente una estructura amical entre dos personas, significar?a a lo largo el fin de estas experiencias, que existe gracias a las visiones del Concilio Vaticano II. La comunidad de fe no es est?tico, ?factum?. Ella es ?faciendum?, es decir una tarea misionera y un proceso, en la que los seres humanos en ambos pa?ses hermanos se deben comprender cada vez de nuevo, que ellos viven el regalo de la relaci?n mutua reci?n correcto en el momento cuando tomen en cuenta la Iglesia local y cuando se sensibilizan juntos para la tarea de Iglesia Universal. En este sentido se debe entender esta significativa frase de Mons. Salvador Pi?eiro, cuando a ra?z de su visita en Friburgo dec?a: ?Partnerschaft tiene m?s futuro que pasado?.
 
Por esa raz?n ha sido como algo natural de nuestra Partnerschaft que hemos traducido al castellano la palabra de los Obispos ?Para todos los pueblos Su Salvaci?n?. Que esta iniciativa, que al principio s?lo estaba prevista para Per?, ahora tambi?n recibi? la aprobaci?n de la Conferencia Episcopal Alemana para todo el radio de acci?n de Adveniat y el contenido de este importante documento episcopal fue publicado en todo el continente latinoamericano, es un ejemplo logrado para una donaci?n de Partnerschaft para que uno siempre tenga que tener en cuenta el ?comunio? m?s amplio, si uno quiere tener futuro. Esto significa que uno se debe orientar a partir de la comunidad de la fe y descubrir mutuamente la dimensi?n sanadora de la realidad de Partnerschaft.
 
La Iglesia nos llama al servicio del hombre.
La Arquidi?cesis de Friburgo implement? actualmente su resurgimiento con un ?a?o de vocaciones?. No pocos hombres y mujeres que se comprometieron con la Partnerschaft Per?-Friburgo y en otras formas de contactos de la Iglesia Universal hacia otras partes del mundo, han podido experimentar el impacto inspirador y a veces convertidor de lo que significa s? uno entra en contacto con hermanas y hermanos de otros pa?ses y continentes. Lo que en nuestro Bautismo es fundamentado s?lo de manera ?virtual? de nuestra existencia y en nuestra confirmaci?n en muchos casos s?lo parcialmente se toma en cuenta, que el esp?ritu de Dios rompe fronteras y nos regala la experiencia feliz de una familia de fe a nivel mundial que ?tiene sabor a Reino de Dios?. Esto lo vivimos en nuestro compromiso concreto: espiritualidad, comunicaci?n y solidaridad ser?n las constantes de una vocaci?n hacia una vigilancia de Iglesia Universal. Al mismo tiempo afinamos nuestros o?dos para que nuestra propia eclesialidad, a pesar de toda su autenticidad y justificaci?n, solo representa una parte de un conjunto mayor y que haremos bien en ?relativizarnos? y estar dispuestos de incluirnos en los procesos y estructuras misioneras que nuestras iglesias hermanas viven. Con esta connotaci?n del concepto ?Part?-nerschaft, en el sentido en que nos descubrimos juntos y unos del otro, que s?lo somos una ?parte? de la Iglesia Universal, nos tenemos que dedicar a?n m?s intensamente. Para cumplir con la muchas veces usada f?rmula de la ?comunidad de aprendizaje de Iglesia Universal? a?n falta mucho.
 
Para que todo esto no sea una finalidad absoluta en s? misma y la iglesia no ha sido llamada para ella misma, demuestra el testimonio de Aquel que ?ofreci? su vida para el rescate de muchos? (Mat. 20,28). Esta es la misi?n, el ?ite missa est? de todos que se proclama hacia ?l. As? concluye tambi?n el c?rculo de ?Deus caritas est?. El amor de Dios no es s?lo un amor hac?a aquellos que uno ha escogido y descubierto: esto hacen tambi?n ?los paganos? (Mat. 5,47). La conciencia de Iglesia Universal sensibiliza tambi?n a los otros, sea que est?n muy cerca o en pa?ses lejanos, cuya miseria es presentada por los medios a veces sin piedad. Por eso el servicio al pr?jimo tambi?n puede significar que recordemos a los seres humanos de nuestro alrededor de manera cuidadosa, que mirar m?s all? de nuestro propio plato puede ser una experiencia liberadora y enriquecedora. Los comprometidos con la Iglesia Universal tienen un mandato especial: no personificar la mala conciencia a partir de la miseria en el mundo, ni convertirse en ?hombres de bien?, sino expertos de un asunto que no se han adue?ado desde una superioridad moral soberbia sino a partir de una humildad hacia el servicio. Las experiencias de los ?ltimos 20 a?os nos han ense?ado el ?arte de lo posible?, tratar las cosas de la Partnerschaft con un realismo humilde, sin perder de vista los grandes objetivos: ?Con nuestro testimonio anunciaremos el Reino de Dios? fue uno de los primeros lemas despu?s de que ?Buscar caminos, construir puentes, brindar esperanza ? Wege suchen, Br?cken bauen, Hoffnung schenken? haya sido el primer lema al inicio de la Partnerschaft. ? El ?Reino de Dios? como un primer dato teol?gico es tambi?n parte fundamental en los lineamientos pastorales: ?No vivimos por nosotros mismos ? y tampoco para nosotros mismos? (LP 2.2.).
 
A darse con toda la fantas?a y la disponibilidad hacia una cooperaci?n decidida en la creaci?n del resurgimiento en nuestra Di?cesis es una tarea y al mismo tiempo una garant?a par el futuro de un testimonio de Iglesia Universal, lo cual conlleva el compromiso de la Arquidi?cesis de Friburgo en un pacto de hermandad con la Iglesia Cat?lica en el Per?, recibe ahora despu?s de 20 a?os y a ra?z de algunos signos de cansancio comprensibles una nueva inspiraci?n a trav?s del plan pastoral que comenz? el a?o pasado. En fidelidad con las hermanas y los hermanos en el Per? y m?s que suponemos con su ayuda espiritual, nos toca ahora a nosotros ?de crear el resurgimiento en la Iglesia Universal?. No como representantes de intereses de un tema marginal prescindible, sino de una responsabilidad para la iglesia local de Friburgo, la cual solo se va quedar fiel, s? toma en cuenta la articulaci?n de la Iglesia Universal y saca su fuerza evangelizadora desde la riqueza del conjunto.
 
31 de mayo del 2006
En el 20 a?o de la fundaci?n de la Partnerschaft ?Per?-Friburgo?
 
 

Reflexi?n sobre el lema de la Partnerschaft para los a?os 2006 y 2007

En la comunidad de fe: la Iglesia nos llama para servir al hombre

 Mons. Salvador Pi?eiro, Obispo Castrense del Per?
Presidente del Consejo Nacional de la Partnerschaft Friburgo-Per?
 
En la comunicaci?n social cada vez buscamos lemas que nos ayuden a la comprensi?n de asuntos importantes en la vida pol?tica, en la econom?a de mercado o en los trabajos sociales para que de esa manera los pueblos fomenten la unidad y caminemos en el progreso.
 
Para el creyente el Evangelio es una fuente inagotable para encontrar en las palabras y gestos de Jes?s inspiraciones que resuman y comprometan.
 
En nuestra experiencia de la Partnerschaft el trabajo en lemas nos ayuda a comunicar sentimientos y expresar tareas para plazos que podemos evaluar en las programaciones.
Esta vez toc? a Friburgo construir el lema. Experiencia de oraci?n, intercambio de opiniones, que las palabras comprometan, que las frases sean f?ciles de entender, y el que nos proponen cumple todos los requisitos, pero ciertamente interpretarlos es m?s dif?cil.
 
?En la comunidad de fe: La Iglesia nos llama para servir al hombre?.
El Concilio Vaticano II ha significado en la vida de la Iglesia y en la historia de los pueblos el acontecimiento m?s significativo del siglo XX. La inspiraci?n del Beato Juan XXIII, el Papa bueno, nos hizo reflexionar en el ser de la Iglesia. De all? que la constituci?n Lumen Pentium resumen la voluntad del Padre de los cielos que nos congrega en Jes?s para ser testigos de su Esp?ritu. El tema de la comuni?n lo expresa como instrumento y signo. La Iglesia se levanta, en medio de un mundo que se divide y enfrenta, como sacramento de salvaci?n.
 
En el hacer de la Iglesia la constituci?n Gaudium et spes es la respuesta con un lenguaje cercano y sencillo al hombre que vive angustiado por tantos desaf?os de c?mo la Iglesia debe servir a la persona humana para responderle a todas sus interrogantes y servirlo en los m?s necesitados. En este trabajo denuncia el gran pecado: La divisi?n entre fe y vida, pues muchos quieren un cristianismo f?cil, que no comprometa un cambio radical. Este esfuerzo de unidad es la tarea de la Iglesia: Ser y hacer. En cada momento de la historia vivir esta s?ntesis del credo.
 
Para todas las personas que construyen  la paz, para quienes quieren encontrarse con Dios en el santuario de su conciencia o en sus relaciones sociales la Iglesia que nace de la cruz de Cristo y es animada por Pentecost?s tiene un mandato: Hacer que los hijos de Dios vivamos como hermanos. Por eso es experta en humanidad y debe descubrir en cada momento de la historia este servicio como el del buen Samaritano.
 
El presente lema insiste mucho en comunidad, fe y servicio. Otro ser?a el rostro del mundo, si busc?ramos la com?n unidad, pero lamentablemente todo nos divide: Norte ? sur, ideolog?as, econom?as. De all? que la Iglesia, es decir, los convocados por el Se?or porque nos fiamos de su Evangelio y de su cruz, debemos manifestar el anhelo del Maestro en la oraci?n del jueves Santo: ?Que todos sean uno para que el mundo crea?, y
 
la mejor manera de trabajar por la unidad es dando amor como Jes?s en el viernes de la cruz.
 
Que a lo largo de nuestras reflexiones trabajemos este lema que es un programa de fe y amistad.
 
En el Per?, con el Episcopado Latinoamericano y del Caribe, preparando la V Conferencia nos hemos puesto como reto: Ser disc?pulos y misioneros de Jesucristo. Escuchar al Maestro, que nos repite las bienaventuranzas y buscar puentes para unir las familias y los pueblos.
 
El Se?or bendiga nuestra Partnerschaft Friburgo ? Per? porque es un esfuerzo sencillo, profundo y esperanzador de comuni?n y servicio.
 
Que nuestra Se?ora, madre de la iglesia, que acompa?? a los ap?stoles del primer Pentecost?s, nos ilumine para ser testigos de la unidad y del amor, especialmente entre quienes viven la noche de la duda, la desilusi?n por tantas fatigas y el dolor por las injusticias.
 
Lima, 20 de marzo del 2006
En el 20 a?o de la fundaci?n de la Partnerschaft ?Per?-Friburgo?